Prepara esta receta especial de leche condensada

La gastronomía tiene un importante capítulo en la elaboración de postres y preparaciones donde el dulce es el sabor predominante. Algunos postres que conocemos desde la infancia pueden prepararse en casa, obteniendo unos resultados altamente satisfactorios.

La leche, esa gran bebida, suele ser un ingrediente ideal para toda clase de recetas. Es un alimento poco costoso y muy accesible y es también la protagonista de las recetas de dulces caseros, a las que transmite su aroma y sus cualidades alimenticias. Hoy te enseñamos cómo hacer leche condensada

Leche condensada

Este producto fue inventado durante la Segunda Guerra Mundial. Se comenzó a añadir una gran cantidad de azúcar a la leche como una medida para preservarla de la descomposición.

El resultado fue un tipo de leche con propiedades únicas, un postre que verdaderamente nos recuerda nuestra niñez, a la que nos transporta con su aroma y su textura. También su sabor es especial y con la leche condensada pueden prepararse postres deliciosos cuando se la utiliza como ingrediente.receta para hacer leche condensada

Se puede obtener una leche condensada de características muy similares a las comerciales solamente siguiendo estos pasos. Lleva muy pocos ingredientes y no requiere de elaborados procesos, por lo que es una receta de dificultad baja que se prepara en aproximadamente 60 minutos.

Ingredientes:

  • 750 mililitros de leche entera
  • 550 gramos de azúcar

Preparación:

Mezclar los dos ingredientes, incorporándolos totalmente, removiendo hasta que el azúcar se disuelva por completo. Llevar a fuego bajo en un cazo profundo para que se cocine suavemente. No dejar de revolver con una cuchara de madera y mantener el fuego igual durante toda la cocción, ya que puede quemarse con facilidad si se descuidan estas condiciones.

Hay que continuar el proceso durante al menos 45 minutos, hasta que comience a evaporarse el agua de la leche y la mezcla empiece a espesar. Cuando llegue a tomar una consistencia bastante espesa, similar a la leche condensada comercial, se deja enfriar.

Una vez llegue a temperatura ambiente se tapa y se deja reposar una hora, para que espese más. Luego se trasvasa a uno o dos tarros de vidrio cerrados con tapa de rosca para que se conserve. Dura unas dos semanas guardada en la nevera.

La leche condensada puede comerse con pan, churros, galletas, bizcochos o helados. También es perfecta para aderezar las ensaladas de frutas, esparcirla sobre el arroz con leche o para servir de relleno de tartas y buñuelos.

Mezclada con pulpa de frutas, como maracuyá o fresas, es ideal para preparar mousses. Es un ingrediente que cambia el sabor de los flanes y bizcochos. También puede usarse para preparar chocolate de taza, café con leche y té con leche.

 receta de leche condensada

¿Aún no preparas tu propia leche condensada?

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