preparar café con hielo

Hacer el mejor café con hielo: tres métodos infalibles para refrescarte sin aguarlo

Los verdaderos amantes del café reconocemos cuando uno es bueno: tiene esa textura cremosa y esa intensidad y aroma inconfundibles en la gastronomía. ¿Es esto incompatible con el hielo o el café helado? ¡No! Presta atención a nuestros trucos y tendrás un motivo más para amar el verano: bebe tu café favorito en su versión refrescante y sin que quede aguado.

3 métodos infalibles para preparar tu café con hielo

Método 1: café con hielos de café

Si los cubitos de hielo arruinaban el café porque añadían agua según se derretían, ¿qué tal si usas cubitos de café? Como son de la misma composición, ya no tendrás que preocuparte si te gusta tomarte tu tiempo y beberlo poco a poco, porque, en vez terminar teniendo café aguado, tendrás café frío.

Reserva una cubitera en tu congelador solo para café, ten en cuenta que necesitará varias horas para congelarse y que no puedes meter la cubitera con el café caliente en el congelador, ya que esto puede estropear tu frigorífico. Además, verter el café sobre estos cubitos tiene un efecto muy visual. Pruébalo también con leche o leche condensada. ¡Te encantará!

Método 2: café de coctelera

En este caso necesitarás cualquier coctelera, cubitos de hielo o hielo picado y un café el doble de concentrado que como lo preparas normalmente (este es otro truco para evitar el efecto «café aguado» con hielo).

Pon los cubitos de hielo o hielo picado en la coctelera, añade el azúcar que prefieras (no le pongas azúcar) y echa el café en ella. Agítalo con energía y viértelo en uno o dos vasos grandes. Si te ha salido bien, verás que tiene una apetecible capa de espuma en la parte superior.

Método 3: Cold Brew

Esta bebida estuvo de moda hace unos años y les encantaba a los milennials y a los hipsters. En realidad, es bastante diferente a un café, ya que es, literalmente, una infusión de café. Tiene sabor más dulce y baja acidez, pero más cafeína; creemos que no está de más probarlo.

Para preparar el cold brew de café, primero muele café en grano, dejando una textura gruesa: que no parezca molido, sino con una textura de «piedrecitas». Utiliza un litro de agua del tiempo por cada 250 g de café y déjalos infusionar en un recipiente cerrado, fuera o dentro de la nevera, durante un tiempo de 8 a 24 horas. A continuación, fíltralo y añade leche y/o azúcar, como prefieras. Aunque recomendamos beberlo solo con hielo y disfrutar de su sabor.

Nuestro último consejo: sirve el café en un vaso bien frío que hayas guardado en el congelador, siempre utiliza café recién hecho para que no pierda aroma y, si te decides por el método 1 o el 3, mueve los hielos un poco antes de verter el café sobre ellos, para que suelten un poco de líquido, como con los buenos cócteles. Con estos trucos serás un artista del café helado. café con hielo

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